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Observatorio de la Infancia en Andalucía y Adolescencia de Andalucía
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El porno no es real


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Año: 2023

Autor: Fundación ANAR

Lugar de Edición: Madrid

Editorial: Fundación ANAR

Año de edición: 2023

Páginas: 12 p.

Idioma: Español

Fuente: Fundación ANAR

Formato: Web

Temáticas: Convivencia y violencia, Salud

Descriptores: educación sexual, pornografía, educación afectivosexual

Resumen:

Desde ANAR son conscientes de los cambios que se producen en la sociedad, así como en las diferentes formas de violencia, pudiendo identificar que los casos de violaciones grupales a menores de edad no son un fenómeno aislado y que cada vez se producen en mayor número, con más frecuencia y son más graves.

Entre las causas, la banalización de las relaciones sexuales y la falta de control parental sobre los adolescentes, aunque también la sexualización precoz de los niños y niñas y el hecho de que los menores de edad tengan más facilidad para acceder a contenidos pornográficos a través de las nuevas tecnologías.

Los niños y niñas de edades tan precoces no están preparados emocionalmente para entender lo que están viendo, de modo que acaban desarrollando conductas sexuales de alto riesgo, que implican graves consecuencias como el contagio de ETS, embarazos no deseados, difusión de imágenes, y degradación de su autoestima, indiferencia...

El acceso continuado a la pornografía es agresión sexual por omisión de la supervisión de sus progenitores, al no tomar medidas a tiempo y no evitar la exposición que puede producir efectos traumáticos y graves consecuencias para la salud emocional de sus hijos/as.

No sólo estaríamos hablando de un estrés postraumático, sino, en su uso más extremo, el desarrollo de pararafilias, disminución de la empatía, normalización y disociación de la situación visualizada, que produce indiferencia ante los hechos sexuales violentos y propicia la posibilidad de volver a perpetuarlos.

La visualización de contenidos pornográficos de alto riesgo, inducen a algunos jóvenes a identificar modelos donde la diversión es mayor, cuando el sexo se practica en grupo, y en ocasiones bajo el efecto de las drogas (por sumisión química), donde no hay voluntad para llevar a cabo el acto sexual por la víctima.

Los jóvenes en cuentran que no sólo es reforzante el hecho de llevar a cabo estos hechos degradantes, sino también colgarlos y compartirlos a través de la tecnología.

Todas estas causas provocan que se tienda a normalizar algo que es claramente perjudicial para los menores de edad con consecuencias muy graves para ellos y para nuestra sociedad.

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