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Observatorio de la Infancia en Andalucía y Adolescencia de Andalucía
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Mental Health and Our Changing Climate: Children and Youth Report 2023


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Año: 2023

Autor: Clayton, Susan ; Manning, Christie ; Hill, Alison Nicole ; Speiser, Meighen

Lugar de Edición: Washington, D.C.

Editorial: American Psychological Association and ecoAmeric

Año de edición: 2023

Páginas: 48 p.

Idioma: Inglés

Fuente: Infocop ONLINE

Formato: Electrónico

Temáticas: Hábitat, ciudad y medio ambiente, Psicología, Salud

Otras temáticas: Cambio climático

Descriptores: salud mental, contaminación, medio ambiente, protección del medio ambiente

Resumen:

El impacto del cambio climático en la salud mental infantil es un tema preocupante. Este informe de la APA, reconoce que este problema afecta a niños y niñas en todo el mundo. Además, sus efectos pueden empezar antes de su nacimiento y empeorar con la edad.

Según el documento, el cambio climático está ejerciendo una presión significativa en la salud mental de los niños y niñas a nivel global. El impacto de este fenómeno ocurre antes del nacimiento, al afectar a la salud de la madre durante el embarazo. Asimismo, los efectos adversos del cambio climático se suman a otros factores estresantes actuales. En este sentido, la pandemia de COVID-19, la guerra y la violencia armada pueden aumentar más el riesgo de este grupo.

De acuerdo con los expertos, ciertos grupos de niños y niñas se ven más afectados por estos efectos. Se trata de aquellos menores que se encuentran bajo la interacción de múltiples factores como la pobreza, el racismo, la discapacidad y otros determinantes sociales de la salud. La vulnerabilidad de estos grupos, ya afectados por desigualdades estructurales, se ve agravada por la crisis climática.

Los efectos de la crisis climática sobre la salud mental de los niños y niñas, además, pueden ser directos o indirectos. 

Los impactos directos del cambio climático en la salud mental son evidentes en situaciones como incendios forestales e inundaciones, explica el documento. Por ejemplo, la exposición a partículas finas y contaminantes liberados por incendios puede afectar al desarrollo del bebé. Esto puede dar lugar al aumento del riesgo de problemas de aprendizaje y trastornos de salud mental, especialmente cuando las madres están expuestas durante el embarazo. Vivir y sobrevivir a inundaciones o incendios forestales puede generar ansiedad a largo plazo en los niños y niñas. Asimismo, el estrés y el trauma experimentados por los padres también tienen repercusiones en los hijos e hijas.

Además, los eventos climáticos extremos pueden dar lugar a la pérdida de la vivienda, la evacuación forzada y la separación de seres queridos. Esto puede causar un impacto emocional y psicológico en los menores, que enfrentan un estrés adicional. A su vez, puede derivar en problemas de ansiedad y depresión en la etapa adulta. Además, el desplazamiento implica la pérdida de la escolarización. La destrucción de las comunidades por temas climáticos también afecta a toda la red de apoyo social de estos menores y sus familias. De esta manera, el aislamiento y la pérdida de apoyo incrementan el riesgo de sufrimiento psicológico a largo plazo.

No obstante, según el texto, los efectos indirectos del cambio climático también son significativos. Las temperaturas extremas y la mala calidad del aire pueden aumentar el riesgo de ansiedad, depresión y otros trastornos de salud mental en los más pequeños. Además, el calentamiento global y la incertidumbre sobre el futuro pueden generar ansiedad entre los jóvenes, afectando notablemente a su malestar psicológico.

Para abordar este desafío, los autores del informe enfatizan la importancia de proporcionar apoyo psicológico a los menores y ofrecerles la oportunidad de realizar acciones para combatir la crisis climática que sean apropiadas para su edad. Los jóvenes también pueden contribuir de manera significativa a abordar la crisis climática, participando en actividades comunitarias.

Según el texto, la salud mental de los niños y niñas es un tema crítico y necesita ser abordado de manera integral, considerando los efectos del cambio climático. Los médicos y profesionales sanitarios desempeñan un papel esencial en la evaluación sobre el estado psicológico de los menores. En este sentido, resulta fundamental proporcionar el apoyo psicológico necesario a los menores afectados por cuestiones de cambio climático y especialmente a los que han vivido eventos climáticos extremos. Limitar la exposición de los menores a noticias sobre el cambio climático y proporcionar recursos adecuados a su edad también son estrategias clave para mitigar la ansiedad relacionada con el cambio climático en este grupo de edad, de acuerdo con los expertos.

En resumen, según el documento, la salud mental infantil se está viendo afectada por el cambio climático de manera directa e indirecta. A este respecto, resulta esencial abordar este problema de manera comprehensiva, considerando los factores de vulnerabilidad y promoviendo la resiliencia de los niños y niñas frente a este nuevo desafío mundial.

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