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Observatorio de la Infancia en Andalucía y Adolescencia de Andalucía
Está usted en: Inicio > VII Foro andaluz de la infancia 2008: Medios de comunicación e infancia

Entrevista a Vicente Romero

Periodista de RTVE


A lo largo de su carrera profesional ha sido testigo de acontecimientos que afectan a los menores. ¿Qué destacaría de estas informaciones?

En todos los reportajes sobre guerras, hambrunas o desastres naturales, las imágenes de los niños son las que más nos conmueven, porque se trata de los seres más frágiles e indefensos. En ellos, la injusticia se hace más evidente y resulta más escarnecedora. Pero a veces, los niños nos hacen menospreciar, ignorar e incluso aceptar, la tragedia de los mayores. La prostitución infantil es una atrocidad. ¿A partir de qué edad deja de ser una atrocidad vender a un ser humano y condenarlo a la esclavitud sexual? Un niño famélico nos resulta algo intolerable para nuestra conciencia ciudadana. ¿Pensamos alguna vez que pasa por la cabeza de una madre que espera a que sus hijos famélicos dejen de llorar de hambre y se duerman, por agotamiento, sabiendo que cuando despierten seguirá sin tener nada que darles de comer? Hace más de 20 años discutí con Ernesto Sábato porque condenó la aberración de torturar a los niños, calificándolos de 'inocentes absolutos.' ¿Hay acaso inocentes relativos?, le pregunté. ¿No es una atrocidad igual torturar a una embarazada, un anciano, o un joven fornido? Establecer grados en el horror es peligroso. Cuando menos, equívoco. Cuando más, hipócrita. Las víctimas infantiles hieren nuestra sensibilidad más que otras víctimas adultas. Pero el horror que origina el sufrimiento de niños y adultos es el mismo.

Según su experiencia, ¿podrías hacer una valoración de cómo se trata en televisión las noticias sobre catástrofes, guerras o hambrunas de países empobrecidos en las que aparecen niños?

Se trata igual de mal que cuando aparecen víctimas adultas. Es decir, sin cuestionar las causas últimas de las hambrunas, las guerras y el empobrecimiento. La razón de la mortandad que provocan los desastres naturales está en la fragilidad de las estructuras de los países empobrecidos. La razón del hambre y la pobreza es el reparto desigual de la riqueza, que obedece a una regulación precisa como base de un orden criminal del mundo. ¿Cómo se puede hablar de hambrunas sin cuestionar lo ilícito de un mercado mundial de alimentos regido por las cotizaciones en la bolsa de Chicago en vez de por el comercio bilateral? Aceptamos las leyes despiadadas del libre mercado como los mandamientos de un nuevo dios, y hablamos de solidaridad cuando no de hacer caridad. La información es mala porque se basa en la aceptación sin cuestionamiento de un orden mundial basado en el latrocinio institucionalizado.

¿Podría señalar los aspectos más relevantes y en los que haría hincapié para un adecuado tratamiento informativo en estos casos?

Sería fundamental que existieran 'empresas periodísticas', no productos informativos fabricados por empresas pertenecientes a grupos de capital. Haría falta que la sociedad recuperase la capacidad crítica que está perdiendo. Que los lectores/espectadores se quejaran, protestaran, exigieran. Que las universidades cuestionasen el modelo económico vigente en lugar de predicarlo como el mejor de los mundos posibles. Que los profesionales del periodismo denunciáramos la trivialización de los asuntos, los silencios y la creciente tendencia a convertir los espacios informativos en espectáculos o pasatiempos.

Las imágenes de televisión e Internet que reproducen actos violentos cometidos por adultos o menores se identifican normalmente como la principal causa del incremento de delitos cometidos por niños y adolescentes. ¿Cuál es su opinión sobre este tema?

Los niños y adolescentes responden al modelo social en que crecen. Hay imágenes que no deberían difundirse, por respeto a la dignidad y para evitar que sean imitadas. Pero también es hipócrita que nos escandalicemos ante ellas, cuando 'educamos' a nuestros hijos en una absoluta confusión de valores.